Blog práctico sobre divisas. Aprende a ganar en Forex
RSS icon Bullet (black)

  • Alfa y Beta: Evaluadores de la gestión financiera


    Más que dos parámetros para ayudarnos a invertir, se trata de dos atributos que nos permiten catalogar a fondos o sistemas de inversión, con vistas a definir un buen portafolio.

    Desde los últimos posts en los que he hablado de Statistical Arbitrage, he pensado que, para la filosofía de este blog, mejor que dedicarme a compartir información sobre indicadores técnicos –definidos para servir de “dudosa” ayuda a los traders- será preferible que os hable de este tipo de parámetros que sirven para evaluar la gestión de terceros.

    Siempre aprovecho para recordar que ser trader es mucho más difícil de lo que nos parece tras nuestros primeros éxitos casuales, y que –antes que reinventar la rueda- es preferible subirse a un vehículo bien engrasado.

    Así que vamos alla ¿Quiénes son alfa y beta?

    Empecemos por beta:

    El parámetro beta mide la correlación de los resultados de un gestor, sistema o fondo con respecto a la evolución global de la economía. Es decir, si un sistema generó grandes beneficios hasta mediados o finales del 2007 y a partir de ahí se precipitó estrepitosamente; está claro que ese sistema ha funcionado como la economía global y la crisis le ha pasado factura. Este sistema tendrá un valor de beta alto y positivo.

    Podría incluso darse el caso de que el sistema saque sus mayores beneficios en tiempos de crisis, mientras que dé lugar a pérdidas durante los períodos de bonanza. Este sistema tendrá un valor de beta negativo (es decir, va “al revés que la economía”) y se trataría de lo que se llama un sistema defensivo.

    ¿Y qué pasa cuando un sistema tiene períodos de ganancias y pérdidas (sólo las estafas ganan siempre hasta que explotan) que llevan su propia cadencia, al margen del ritmo global de la economía?… pues entonces tenemos un sistema con un beta nulo, o muy bajo.

    De esta manera, en tiempos de inestabilidad, nuestro portafolio deberá incorporar sistemas de beta nulo, e incluso (esta opción es más arriesgada) de beta negativo. Cuando la economía se recuperase, volveríamos a confiar en los sistemas de beta positivo. En todo caso, como el futuro es incierto, los sistemas capaces de generar beneficio con bajos valores de beta siempre son aconsejables.

    Toca el turno de alfa

    Este parámetro se da generalmente en tanto por cien anualizado, y nos indica cuánto más rentable que un valor de referencia ha sido nuestro fondo en consideración. Por “valor de referencia” entenderemos –al igual que en el caso de beta- un indicador del estado de salud de la economía. Tanto alfa como beta van referidos a dicho valor, que puede ser el IBEX, si estamos en España, el S&P (Strandard and Poors) etcétera.

    De este modo, es evidente que interesa que alfa sea grande, mientras que en el caso de beta, dependiendo del estado actual de la economía, todos los valores pueden tener su interés. Lo que no es razonable es un portafolio compuesto -todo él- por betas del mismo tipo. La curva se suavizará si repartimos distintos valores de beta dentro del portafolio.

    Y ahora llegó el momento de hacer un guiño a los matemáticos ;) .

    Desde el punto de vista del análisis numérico de los datos, alfa y beta se obtienen como sigue: Sea el vector X una serie de valores de los beneficios diarios del índice de referencia; y análogamente, sea Y la serie de valores de los beneficios diarios del fondo o sistema bajo estudio.
    Si ahora (con ayuda de una simple hoja Excel) efectuamos un ajuste lineal de Y en función de X, obtendremos una recta de regresión, dada por la ecuación

    Y = alfa + beta X

    Es decir, alfa es la ordenada en el origen de dicho ajuste, y beta es la pendiente. Quizá, para quien entienda de números, quede más claro así :) … y para quien no entienda, al menos puede introducir dos series de datos en una excel y calcular el ajuste del que obtener alfa y beta. Por cierto, el alfa así calculado es diario: habría que multiplicarlo por el número de días de trading al año, para tener el valor anualizado

    Un saludo,

    Y hasta pronto…

  • Statistical Arbitrage. (Statarb)

    Voy a ver si consigo contar la idea del arbitraje estadístico (”stat arb” o statistical arbitrage) de una forma intuitiva, y luego iremos a los números.

    La idea es sencilla. Está comprobado que la bolsa es alcista. Puede que haya que esperar diez tediosos e insufribles años pero, al final, las empresas están hechas para generar beneficios, y así acabará pasando. El análisis técnico y fundamental -basándonos en la premisa de que subir y bajar son en esencia cuestiones diferentes- pueden llegar ser válidos para el estudio de la bolsa… pero estamos hablando de Forex.

    En Forex hablamos de confrontar unas monedas con otras, y –a no ser que se trate de monedas exóticas de países con estados de desarrollo claramente diferenciados- no tenemos garantía ninguna de que un cruce sea, en esencia, alcista o bajista. Esto, unido a la alta volatilidad del mercado, a la gran cantidad de sistemas automáticos operando y a otros factores que no voy a enumerar, llevan a una sencilla conclusión:

    ¡El análisis técnico en Forex no funciona!. O, al menos, no más de lo que funcionaría una vela negra de la bruja Lola o una tirada de dados en el momento de de operar.

    Nadie puede garantizarnos que pasará en un cruce, pero sí podemos saber que hay monedas que tienen fundamentos geopolíticos que les hacen tener personalidades características con ciertas similitudes, y podemos aprovechar la comprensión de dichas relaciones para generar beneficio. Por ejemplo mediante la técnica del Statistical Arbitrage.

    Fuera preámbulos. Voy con un ejemplo:

    Se sabe que el Euro y el Franco Suizo, son dos monedas con evoluciones íntimamente ligadas, de modo que, cuando el Euro esté alcista respecto al dólar, será muy probable que también lo esté el Franco; y, del mismo modo sucedrá cuando el Euro esté bajista. También sabemos, además, que los desplazamientos del Euro son más agresivos que los del Franco.
    Así pues, durante una subida del cruce EURUSD, tendremos que –como Euro y Franco reaccionan de modo similar- se dará probablemente una razonable subida del Franco respecto al dólar (bajada del cruce USDCHF). Al mismo tiempo, como el Euro es más agresivo que el Franco, es de esperar que el Euro suba más que el franco, de modo que el cruce EURCHF experimente un leve ascenso. En definitiva se espera: Subida ligera del cruce EURCHF, y bajada moderada del cruce USDCHF.

    Pues bien -dado que se espera que una subida de un par vaya acompañada de una bajada del otro- una operación de statistical arbitrage podría consistir en estar largo simultáneamente en los dos pares anteriores.
    largo EURCHF
    largo USDCHF

    El volumen de las operaciones hay que ponderarlo, en este caso abriríamos más lotes de EURCHF (que reacciona de forma suave) que de USDCHF (de reacción más agresiva)

    El resultado de esta operación es una estrategia “Market Neutral”, es decir, cuando un par sube, el otro baja. De este modo, si se produce un desastre y el mercado se vuelve loco, un par subirá agresivamente, mientras que el otro bajará, también agresivamente, pero en definitiva ¡¡no habrá sorpresas!!

    El éxito de estas estrategias es tanto mayor cuanto más correlados estén los cruces que se arbitran. De hecho, al final, lo que aprovechamos en nuestro beneficio no es el conocimiento de la futura tendencia, sino el ruido de la oscilación de la operación combinada, que podemos delimitar a una cierta banda. Un buen estudio estadístico de dicho ruido y una adecuada gestión del riesgo nos proporcionarán una elevada probabilidad de ganar en el largo plazo.

    En el gráfico se muestra la correlación de las variaciones diarias de los cruces EURUSD(abcisas) y USDCHF(ordenadas) ¿Impresiona, verdad?. Dan ganas de sacarle jugo, ¿no es así?… pues de eso se trata :) … de buscar orden dentro de este caos, y sacarle un beneficio…

    Datos desde enero de 2009

    Datos desde enero de 2009

    Los números no son fáciles, y ando líado en un análisis riguroso de un par de cruces. Espero tener más datos para próximos posts. De momento, me basta con que se hayan entendido dos cuestiones:

    1) Que la técnica funciona tanto mejor cuanto más correlados estén los pares.
    2) Que se consiguen estrategias Market Neutral, cuyos beneficios tendrán una dependencia muy baja con el estado actual de los principales indicadores de salud global de la economía. No son técnicas de beneficio seguro, pero permiten una buena diversificación de portafolios (Beta casi nulo).

    Seguiré hablando de está técnica un día de estos… cuando tenga más que contar :)
    Un saludo a tod@s y Felices fiestas

  • Forex y CFD… ¿quién es quién?

    Aquí estoy de nuevo; la salud y la agenda me arrinconaron la semana pasada contra las cuerdas, así que no acudí a mi cita con el post. Pero vuelvo. Hoy quiero hablaros de los CFD’s, que vienen a ser lo mismo que el Forex, pero en términos genéricos… o si lo preferís: El Forex es la versión de los CFD dedicada a las divisas.
    Si buscáis la definición de CFD encontraréis algo como lo siguiente (os resumo en cursiva el texto de wikipedia):

    El contrato por diferencia (en inglés Contract for difference, CFD) es un contrato mediante el que podemos beneficiarlos de la diferencia entre el precio de compra y venta de un instrumento financiero, independientemente de si, en el transcurso de la operación, el activo subyacente se ha apreciado o depreciado. Fue creado hace años por los fondos de inversión libre para tener acceso a la negociación de operaciones con mucho apalancamiento. En España están disponibles desde 2007; sin embargo en otros países, como el Reino Unido, ya llevan funcionando desde hace varios años y están muy difundidos entre clientes particulares.

    Los CFD están ganando terreno a la inversión tradicional gracias a sus ventajas, flexibilidad a la hora de operar y fácil acceso a mercados tradicionalmente no accesibles al cliente minorista. Se trata de un producto apalancado, es decir, el inversor únicamente deposita una pequeña fracción o margen del volumen total de la operación abierta en concepto de garantía.

    Seguir la pista a una operación abierta en CFD es tan sencillo como ver la curva de precio del activo subyacente y saber que, si hemos entrado vendiendo ganaremos dinero conforme el activo se deprecie, y viceversa (si hemos entrado comprando, entonces para ganar necesitamos que el activo se aprecie).

    Es decir, exactamente igual que sucede con un cruce de divisas en Forex. De hecho, hemos empezado diciendo que la operativa en Forex consiste en CFD’s en los que los activos subyacentes son la cotización de los cruces de moneda.

    En general, cuando un broker de Forex quiere hacerse “el interesante” dirá que ofrece Forex y CFD, pero, todos los brokers que conozco ofrecen cruces de dólar con oro y plata, y esto son exactamente CFD’s sobre dichas materias primas. Es cierto también que cuando un broker se anuncia ofreciendo CFD, suele hablar de CFD sobre índices (IBEX, Nasdaq), sobre un mayor número de materias primas y commodities (Petróleo, maíz, platino) e incluso sobre acciones de empresas de algún país europeo o americano.

    Aunque hace un par de párrafos creo que ha quedado claro lo sencillo que es saber cuando ganamos y perdemos operando en CFD, hay dos cosas que son más complicadas. La primera, operar con éxito :) , y la segunda, entender qué es lo que sucede realmente cuando se abre una operación en CFD’s.

    Veámoslo con un ejemplo

    Imaginemos que un inversor pronostica que el precio de un subyacente (por ejemplo las acciones del BBVA) va a devaluarse en los próximos minutos o días. El inversor entonces abriría un CFD de venta (se pondría corto) y cerraría la operación en un futuro próximo “comprando” cuando el precio se hubiera depreciado. Lo que habría sucedido sobre el activo sería lo siguiente: En el instante de abrirse la operación el usuario pide a crédito un número de acciones al BBVA con el compromiso de devolverlas (quien garantiza que dicho compromiso se cumplirá es el margen o garantía que el broker toma de nuestra cuenta) y, una vez las acciones están en nuestra mano nos desprendemos instantáneamente de ellas, vendiéndolas al precio de mercado. A partir de ese momento tenemos una deuda contraída en acciones y dinero en la mano… es decir, estamos “largos” en dinero.

    Con el paso del tiempo, si hemos acertado, la acción se devalúa, así que minutos o días más tarde, tomamos parte de nuestro dinero y compramos el mismo número de acciones que debíamos al BBVA para devolverlas y zanjar la operación. Como las acciones se han devaluado, no nos hace falta todo el dinero, de modo que el resto que nos queda es nuestra ganancia. Como puede verse, más depreciación de la acción implica más ganancia para el inversor.

    Quiero destacar dos aspectos interesantes. En primer lugar, además de ganar cuando la bolsa baja, podemos cobrar intereses mientras dura nuestra posición corta. De hecho, cuando estamos cortos en subyacente, estamos largos en la moneda base con la que el subyacente cotiza… y estar largo en una moneda -como todo forex-maniaco sabe :) -implica cobrar el tipo de interés nominal de la misma.

    Dejaré de lado consideraciones éticas… la verdad el que apostar a que una empresa se deprecia y además cobrar intereses por ello no suena del todo bien…

    El segundo aspecto que quería destacar es que el CFD es una operativa apalancada. En efecto, cuando se nos prestan las acciones, el margen solicitado como garantía es una cantidad muy inferior al valor de las mismas. Así, si nos piden un margen del 10% del valor, y la acción se devalúa un 50%, el inversor se queda con el otro 50% como dinero en su mano, pero estamos hablando del 50% del valor inicial de las acciones, es decir, de cinco veces el valor del margen necesario para adquirir el CFD.

    He explicado el caso de operar en corto por ser el menos intuitivo. La operativa en largo es idéntica pero a la inversa, es decir: el crédito se pide en dinero, se pagan intereses y se gana cuando la acción sube

    Sé que muchos ya sabíais todo esto…así que me dirijo ahora a los que os pilla de nuevas, …fijaros un poco… ¿os dais cuenta?…¿A que el Forex es exactamente lo mismo?

    Pues ya sabemos algo más: CFD = Forex ampliado , o bien Forex = CFDaplicado a divisas.

    Un saludo a todos, y no olvidéis… disfrutad del Forex-CFD’s con moderación… no todo es tan fácil como parece el día que uno lo descubre ;)

  • El risk:reward ratio. ¿Cuál es el mejor valor?

    A petición de uno de los lectores más activos del blog, voy a hablar hoy sobre el ratio risk:reward. En primer lugar lo definiré brevemente

    El risk:reward ratio, o ratio riesgo-beneficio es un parámetro que indica, para cada operación, cuanto estamos dispuestos de antemano a aceptar ganar o perder. Es decir, si abro una operación y la programo para que se cierre una vez haya conseguido 100 pips, o bien –para no dejar correr las pérdidas- una vez haya perdido 50 pips; entonces, dicha operación tiene un ratio de 50:100, es decir un ratio 1:2.

    Los operadores en bolsa tradicional, readaptados al forex, siempre aconsejarán valores bajos de este ratio, es decir, valores de tipo 1:2, 1:5 o 1:10; y en principio, parece lógico que sea así, ya que cada operación abierta tras un proceso de reflexión y análisis, debería estar destinada para ganar… pero no todo es tan evidente. De hecho, en trading de alta frecuencia, muchas veces se opta por lo contrario, es decir: estamos dispuestos a perder más de lo que ganamos en una única operación, pero confiamos en que -estadísticamente- ganemos muchas más operaciones de las que perdemos, teniendo un balance final positivo.

    Respecto a qué valor es aconsejable, la respuesta es muy abierta, y habría que decir: depende de la volatilidad del mercado y del tipo o frecuencia de trading. Antes de entrar en esto, hay que notar que, allá donde leáis sobre risk:reward ratio, generalmente os van a aconsejar valores de 1:2, 1:3 o superiores; sin embargo, en la técnica del scalping (que me dediqué a criticar en el post anterior) los valores habituales podrían ser de tipo 10:1 -en lugar de 1:10-. Es decir, en cada operación estamos dispuestos a perder diez veces más de lo que ganamos.

    Es cierto que, hablando en términos muy generales, el ratio risk:reward debería tomar valores cercanos a la unidad. Todo lo que sea aceptar más pérdidas que ganancias huele a scam o a “pan-para-hoy-y-hambre-para-mañana”. Sin embargo, un sistema con un ratio 1:1 puede ser muy bueno e incluso mejor que uno con valor 1:2 ó 1:3. Hay que tener en cuenta que la volatilidad de algunos mercados es innata, de modo que, cuando la decisión correcta sea entrar largo, muchas veces el mercado pegará bajones; así, si ponemos el stop loss muy ajustado, es posible que acabemos perdiendo una operación que habría resultado ganadora de haber aceptado un stop loss más holgado.

    De alguna manera, el valor óptimo del stop loss guarda una relación directa con la volatilidad del mercado, y podríamos aceptar que fuera constante. Por su parte, el take profit, dependerá de las expectativas del movimiento previsible del mercado: Si tenemos gran certeza de un determinado movimiento, entonces, el take profit lo fijaremos grande; mientras que, si las expectativas son menores, lo pondremos más ajustado. Pero de nuevo podría pasar que el mercado se acerque a pocos pips de nuestro take profit y no lo toque, llegándose a perder la operación. En este sentido, tampoco hay que abusar de take profits demasiado grandes.

    En definitiva, si realmente entramos a mercado con una buena previsión de lo que éste va a hacer, basta un ratio 1:1 para ganar a la larga. Un ratio 1:2 lo veo más para operaciones swing (a medio-largo plazo), y un 1:3 o mayor, se me antoja para verdaderos adivinos, o para otros mercados diferentes del forex. Personalmente, y esto es una opinión muy subjetiva, creo que algo entre el 1:1 y el 1:2 y una frecuencia razonable de trading resulta mejor que pretender dar pelotazos de 1:5 que surgirán muy pocas veces, y que podemos perder -precisamente- por ajustar stop losses (miedo a perder).

    Resumiendo, y hablando más por experiencia que por ciencia: En términos generales, un risk reward ratio entre 1:2 y 1:3 para swing y entre un 1:1 a 1:1’5 para intradía, vienen a ser lo que personalmente considero razonable.

    Feliz día a tod@s

    PD: Gracias Xavi por proponer el tema, espero que mi respuesta tan abierta no te haya dejado frío :)

  • Los tres tipos de sistemas de trading. Scalping, Martingala y respetables

    Parece que la creatividad de los diseñadores de sistemas de trading es más bien escasa, y me explico. El 95% de los sistemas que he podido analizar -y creedme que han sido muchos- podrían catalogarse en tres grandes grupos: Martingaleros, scalpers, y llamémosle respetables.

    Si nos centramos en los robots o Expert Advisors para MT4, la práctica totalidad de los sistemas se basa en la regla de la Martingala. La Martingala es una técnica originaria de los casinos –especialmente pensada para la ruleta- que se basa en que cuanto más vas perdiendo más grandes son tus apuestas, de modo que una ganancia tras una serie larga de pérdidas cubriría todo lo perdido en la serie. De este modo, si gano, la siguiente jugada es del monto mínimo autorizado, y, si pierdo, vuelvo a apostar doblando la apuesta. Realmente, si tuvieramos todo el dinero del mundo, esta técnica acaba siendo ganadora, pero ¿qué sucede cuando hemos perdido 100.000$, de modo que la siguiente apuesta debe ser de 100.000$ para reponernos? ¿Quién aguanta el tipo para apostar esa cantidad? ¿Y si perdemos? ¿Hipotecamos la casa?…

    Esa es la realidad de la martingala. En un post anterior, incluso realicé una simulación numérica del comportamiento esperable tras 10.000 apuestas, y , en todos los casos, había un momento gris de mala racha en el que nos quedamos absolutamente liquidados.
    Si queremos un rato de adrenalina con un presupuesto de 100$, y ver si doblamos o acabamos perdiendo, entonces la Martingala es perfecta, pero si queremos ingresos sostenibles a partir de la inversión inicial de un capital que hemos ganado con nuestro sudor. Entonces ¡¡hay que huir de las martingalas!!

    ¿Cómo reconocer una martingala? Es bastante sencillo. Si ves el histórico de operaciones fíjate en el volumen de las mismas, entonces, o bien va doblando (o aumentando) la cantidad después de cada operación perdida; o bien, nunca cierra las operaciones pero va haciendo crecer la posición -abriendo nuevas operaciones- mientras estamos en pérdidas.
    No hay dudas, es fácil cazar a una martingala. Lo malo es pillarlo tarde, el día en que te despiertas y tienes un mensaje “margin call” su saldo en cuenta es 0.00€.

    Hay variantes suaves de la martingala, que en lugar de doblar las operaciones (según la serie 1-2-4-8-16-32-64 …), van aumentando el tamaño de éstas según la sucesión de Fibonacci (1 1 2 3 5 8 13 21… ) o de otras series habituales del cálculo numérico.

    Por último ¿Cómo detectar un sistema martingalero viendo una gráfica? Es sencillo, una linea recta de ganancias casi perfecta en un histórico corto de datos es prueba inequívoca. Si la serie es más larga, entonces veríamos al sistema desplomarse a cero

    Vamos ahora con los sistemas basados en el scalping
    Según comenté en el post relativo al movimiento browniano del mercado, excepto en momentos puntuales, la mayoría de los movimientos del precio en el mercado de divisas son pura dinámica del caos. Según esa dinámica, la probabilidad de un gran desplazamiento es menor que la de un desplazamiento corto, y en esto se basa el scalping. Abrimos una operación –da igual si corta o larga- ponemos el take profit a pocos pips del precio de entrada y el stop loss a un montón de pips. Entonces, la probabilidad de cruzar la linea de recoger beneficios es abrumadoramente mayor que la de cerrar en pérdidas. De este modo, la mayoría de operaciones se cierran en ganancias, pero …¿Qué sucede a medio plazo?: A medio plazo llegará el momento de cerrar una operación en pérdidas, y esa operación destruye los beneficios de una veintena o un centenar de operaciones anteriores.

    Si se tratara de puro caos, al final el balance a largo plazo sería nulo, ni gano ni pierdo, pero ¡¡cuidado!! Eso sería si el broker no se llevara comisión por cierre de operación. Así que, dado que todos los brokers, necesaria y honradamente, son retribuidos por el spread (o diferencial de precios de compra venta) el scalping acaba siendo un sistema destinado a la derrota. De hecho, el scalping se basa en operar con mucha frecuencia, y ganando pocos pips, de modo que –en cada operación ganadora- unos pocos pips son para el trader y una cantidad casi igual de pips se la queda el broker. Es decir gran parte del beneficio de las operaciones se va en comisiones y además opero con alta frecuencia: En definitiva, el negocio perfecto para el broker y el sistema que más caro resulta en comisiones para el trader.
    Un sistema de scalping bien definido, que realmente identifique esos pocos momentos en los que el mercado no es caótico, podría resultar ganador a largo plazo; pero recordemos que ha de ganar para nosotros y para pagar un importante lastre en comisiones. Por otra parte, estos sistemas son de ganar lentamente y perder de golpe; y esto se traduce en una agresión importante a la estabilidad y tranquilidad del trader.

    Y por último están los sistemas respetables, que son aquellos que, dos puntos:

      Arriesgan de forma estable y además, en rachas de pérdidas, lejos de aumentar el riesgo, o bien lo mantienen o incluso lo reducen.
      Abren operaciones simétricas, es decir, el precio de entrada se sitúa a mitad del camino entre el precio objetivo para cierre en pérdidas y ganancias. No hace falta que sea una simetría exacta, pero nunca será un esquema scalper del tipo: ganancias se cierran en 10 pips y pérdidas en menos 300 pips. Además, el número de pips arriesgados por operación debe ser razonablemente superior al número de pips de spread que se queda el broker.

    Ahora bien. Estas dos características definen un sistema respetable, pero eso no significa que sea un sistema ganador. Para que sea ganador deberá saber en qué momento entrar a mercado, y esa es la verdadera ciencia de un gestor (rocket scientist o forex quant). El gestor nunca nos desvelará sus criterios para decidirse si arriesga o se queda fuera del mercado –ese es su gran tesoro- pero, si es honrado, nos mostrará un histórico de operaciones y de backtesting.

    Lo único que podemos hacer es estudiar las operaciones pasadas, y siempre del periodo real; nunca el backtesting. A la vista de las operaciones anteriores podemos trazar ciertas expectativas de futuro, teniendo claro que nunca se repiten resultados. El estudio de las probabilidades de futuro a partir de los datos pasados es conocido como inferencia estadística y sólo nos da regiones de probabilidad, pero tenemos que conformarnos con eso. En un post anterior añadí un tutorial en excel que podéis descargar para evaluar las probabilidades de éxito de un sistema.

    Por último: Incluso el más serio y exitoso de los sistemas se enfrentará a rachas de pérdidas, a veces fuertes. En ese momento es cuando nos daremos cuenta de que teníamos que haber estudiado bien el sistema antes de aventurarnos. Si el sistema tiene un histórico real claro de éxito, y si ajustamos el tamaño de las operaciones asumiendo un riesgo razonable, entonces al final tendremos éxito.

    …O, al menos, un 99% de probabilidades de éxito…

    Feliz día a tod@s :)

  • Tipos de brokers III. NDD’s de tipo ECN’s y STP

    Hablemos hoy de brokers NDD, es decir, sin “mesa de operaciones” o “mesa de dinero” (No dealing desk). Dentro de este grupo, hay dos subcategorías: Los conocidos como STP (Straight to process) que significa “Directos al proceso” y los conocidos como ECN (Electronic communications network ) que significa “Red de comunicación electrónica”. El modelo de los NDD es bastante sencillo:

    Los brokers son intermediarios que acercan los servicios al cliente final, pero quienes intercambian el dinero en forex, son los bancos. En el mercado “real” interbancario las operaciones se efectúan por un monto mínimo de 100.000$, así que, para que una orden sea llevada al mercado real, tiene que alcanzar este volumen y ser comunicada a una entidad bancaria con acceso al mercado interbancario donde se efectuará la transacción. Estas son las operaciones reales: las que se ejecutan entre bancos que realmente mueven sacos de dinero “en papel” y para las que hacen falta entidades bancarias de ambos países (el que compra moneda y el que la vende). Así es el mercado real interbancario… ¿Y que hace el broker?…Pues es sencillo, y vamos a ello:

    Explicaré en primer lugar el modelo de negocio de los brokers STP:

    El broker tiene su banco o bancos de confianza a los que comunica su deseo de ejecutar operaciones. Y los bancos las ejecutarán siempre y cuando les sea posible. Vamos por pasos: El banco, en un determinado instante, publica el precio interbancario con su diferencial (o spread) de compra venta de un cruce de divisas –pongamos EURUSD (Euro vs dólar)-, el broker accede al banco, toma nota de dichos precios, y los publica de nuevo, añadiendo un pequeño spread adicional que es el que le da sus beneficios. Ahora el cliente ve la gráfica o datos publicados por el broker y decide que le es interesante entrar al mercado… así que hace clic, por ejemplo en “comprar”. Entonces el broker NDD acude sin preguntas, y con toda la rapidez de que es capaz, a solicitar dicha orden al banco que -si puede- la lleva a cabo. Así de fácil, pero hay matices: Podría darse el caso de que, una vez hemos hecho clic –en el transcurso de las décimas de segundo que duran las comunicaciones electrónicas- el precio que solicitamos ya no esté disponible, así que, o bien la orden se ejecuta a otro precio, o bien transcurre un determinado retardo (slippage) hasta que la orden encuentra el camino y consigue llegar y ejecutarse en mercado real.
    Como se ve, nuestra orden va “directa al proceso”, y puede entenderse también que el broker no tiene ningún interés en que ganemos o perdamos nuestro dinero: él carga un spread a cada operación cerrada y fin de la historia.

    Los ECN podemos entenderlos básicamente como una versión de los STP en la que el broker ECN, en lugar de obtener los precios de un banco o bancos, toma precios también de Market Makers de confianza, como si fuera un cliente al menor de dicho Market Maker.
    De todos los precios obtenidos entre bancos y Market Makers, el ECN ofrece el mejor a sus clientes, naturalmente inflado por su propio spread adicional. Cuando el cliente clica en ejecutar orden, el ECN busca el mejor precio y lleva la orden al mercado.
    Puede entenderse que la esencia del modelo del ECN y el STP es la misma, a excepción de que, en ocasiones el ECN puede aceptar operaciones menores a un minilote, siempre que así lo acepte alguno de los MM con los que está conectado.

    Hablemos ahora de pegas y ventajas

    Asuntos desfavorables para los NDD: Si recordamos el modelo de MM, estos brokers publican unos precios instantáneos que dibujan una curva continua; de este modo, las órdenes programadas (órdenes limitadas) tienen la garantía de cumplirse al precio al que se pactan de antemano con el cliente. Estas órdenes son del tipo “comprar EURUSD cuando el precio del cruce sea exactamente 1’4141”.
    ¿Y que hay de esta misma orden limitada en un NDD? En este caso podría suceder que el precio real interbancario pegara un salto –debido a una única operación de cantidades estratosféricas cerrada en algún rincón del planeta en ese instante- y pasara de 1’4140 a 1’4142 sin tomar exactamente el valor que habíamos pactado… será decisión del cliente -al abrir la orden limitada- si de todos modos entramos a mercado, o si hay que esperar a que el mercado vuelva a pasar por dicho precio, cosa que podría no suceder.

    Otra pega de los STP es que las operaciones tienen que ser de al menos un minilote (10.000$), aunque con los apalancamientos de 1:200 ofrecidos habitualmente, bastarán 50$ de saldo en cuenta para abrir una operación.

    La ventaja mayor de los NDD radica en que tu broker no es tu rival, como sucede en algunos brokers con DD, y en que los spreads son prácticamente fijos, de modo que en momentos “fáciles” del mercado tenemos todas las ventajas. Recordemos que, en el caso del MM, en momentos en los que “todos compran” él está obligado a vender (y viceversa), por lo que se protege inflando desproporcionadamente los spreads.

    En definitiva, para trading fundamental, basado en los grandes anuncios, habrá que ir a un NDD, sí o sí, por activa y por pasiva. Para trading frecuente, sistemático, técnico, gestionado, o automático… cuestión de gustos…

    Espero que se haya entendido, feliz día a todos…

  • Tipos de brokers II. Market Makers

    La gente realmente experta en forex suele estar de acuerdo en que, para operar en forex en serio y con grandes cuentas, hay que recurrir a brokers sin mesa de operaciones, es decir a NDD’s o ECN’s (de los que hablaremos en próximos posts). Esto es cierto en general, sin embargo, existe una rara especie de brokers -con mesa de dinero- que pueden considerarse tan profesionales como los anteriores, y que no van a tener ningún problema con que ejecutes grandes operaciones o con que el saldo de tu cuenta se incremente en proporciones ofensivas: Se trata de los Market Makers.

    Intentaré ilustrar el modelo de negocio de un Market Maker (en adelante MM) con un ejemplo. Imagina que tú tienes una cantidad de dólares o de acciones de una compañía y quieres deshacerte de ellos en el acto. Si quieres vender dichas acciones, tendrá que haber alguien que las quiera comprar, pero podría pasar que nadie las quiera en el precio actual y tengas que esperar unos minutos hasta que su precio se devalúe más todavía y le resulten interesantes a otro comprador. Esto que he contado es la dinámica del mercado real, sin intermediarios. Ahora imagina que quiero vender dichas acciones desde la plataforma de un Market Maker. El Market Maker publica instantáneamente unas gráficas con los valores a los que está dispuesto a comprar y a vender un determinado activo; ahora yo hago clic en “vender mis acciones” y el MM tiene el compromiso de devolverme mi dinero y comprarme las acciones sin retardo (no slippage) y a ese precio. Ahora las acciones las tiene el MM y asume un riesgo durante el tiempo que transcurre hasta que las vuelve a vender. Las venderá a un cliente propio, o entrando en el mercado real a través de sus proveedores de liquidez. De este modo el MM toma las órdenes en el acto y las ejecuta tan pronto como le es posible, pero en el transcurso de ese tiempo está corriendo riesgos. Como compensación de dicho riesgo el Market Maker aplica un spread o diferencial de precios de compra venta.

    En los momentos de mucha liquidez en los que hay fuego cruzado de órdenes a diestro y siniestro, el MM puede cuadrar órdenes entre sus propios clientes sin tan siquiera correr riesgos, o bien sacarlas al mercado real y que sean ejecutadas rápidamente. En estos casos, el spread será tan bajo que incluso puede ser inferior a 1 pip. Pero ¿qué sucede cuando el mercado es fácil de leer y entonces –por ejemplo- todo el mundo quiere vender?. Si todos quieren vender, el MM sabe que no va a encontrar compradores, sin embargo, él se compromete a publicar un precio y ejecutarlo en el acto. Pues bien, el MM sabe que si comprara a precio de mercado correría un riesgo atroz (al no poder deshacerse de ese activo en devaluación); de este modo, en dichas situaciones, el MM infla desproporcionadamente el spread y ofrece unos precios de compra muy inferiores a los oficiales, cubriendo así sus riesgos.

    En general, el mercado forex muestra una notable liquidez durante el 99’9% del tiempo, lo que permite al MM ofrecer ínfimos spreads. Por el contrario, en esos momentos en los que “cualquier idiota haría dinero” el MM infla sus spreads haciendo que no podamos aprovechar la ocasión. Como puede verse, el MM nunca pierde, ya que el ancho del spread lo calcula a conciencia y lo corrige instantáneamente mediante sus potentes algoritmos. Puede parecer un juego sucio, pero esa es la forma en la que el MM puede invitar a cualquier pequeño operador a entrar en el mercado, y la forma en la que cualquiera puede ejecutar una operación “en el acto”, cosa muy de agradecer en un mercado tan volátil como el forex.

    Respecto a su modelo de negocio, hay que destacar algunos aspectos. El MM será tanto más fiable cuanto mayor sea su capitalización; para decidirse por un MM habrá que rebuscar entre los grandes de entre los grandes, con años de rodaje, que por lo general estarán registrados en NY o Suiza y raramente en Panamá, Islas Vírgenes Británicas, etc. El MM puede ofrecer alternativas impensables en un NDD y sin operar en tu contra: por ejemplo puede ofrecer spreads muy bajos, ejecución sin retardo (tu clic es tu precio) tamaños de lotes sin límite tan pequeños como 1$, etc. Asimismo puede ofrecer ventajas respecto a los brokers con DD, como acceso a sistemas de autotrading exitosos, cuentas gestionadas, plataformas de autotrading, señales etc…

    Como dice su nombre, los MM crean un nuevo mercado, posibilitando el acceso al trading a operadores que no podrían competir en el mercado real. Por otra parte, al cubrir sus operaciones y no operar en contra del trader (como otros brokers con mesa de dinero) están interesados en el éxito de sus clientes. Para un MM profesional “más clientes satisfechos y exitosos igual a más volumen de operaciones, lo que implica más comisiones y más liquidez en el mercado, que a su vez permitirá mejor ejecución y atraerá a nuevos clientes…”

    Espero haberme sabido explicar y haber ayudado a despejar alguna duda. He de confesar que, al principio, a mi también me costó entender este modelo de negocio. Nos vemos pronto… y si tardamos en vernos ¡Feliz Navidad!

    Buen día para tod@s

  • Un post sobre la confianza

    Hacía mucho tiempo que quería sentarme un rato a escribir este post. Muchas veces, hablando con mis alumnos, me doy cuenta de que por sus mentes pasan razonamientos similares a los de los inversores que se asoman al forex. Es decir, si yo les digo a los alumnos: “estúdiate esto que es lo que te voy a preguntar”, a ellos les parece que hay gato encerrado; y sin embargo, cuando llega el alumno veterano que se ha peleado durante años sin éxito con la asignatura, y les dice “no te fíes, si la pregunta parece muy fácil es porque oculta una trampa”… ¡a ese le hacen caso!!..

    Con el tiempo, muchos alumnos, una vez aprobada la asignatura me confiesan “pensaba que iba a ser más difícil… al final basta con saber hacer lo que nos dices que debemos saber y con eso se aprueba”

    Y yo pienso.. ” ¡¡pues claro!!, ¿para qué estoy aquí si no?”

    Bien, pues esto mismo veo que pasa en forex. Aquella gente que ha tenido malas experiencias individuales insiste en que es imposible ganar si tu dinero es gestionado por sistemas o por terceros, insisten en que sólo tu propia inteligencia te hará ganar. Y lo curioso es que estos comentarios se recubren de un halo de seriedad, cuando son el comentario que surge de la frustración de alguien que no triunfó y que, por eso mismo, no debería ser nuestro ejemplo.

    Quiero que quede claro que tampoco estoy pretendiendo que os comportéis como pazguatos y creáis al primer vendedor de motos que se os cruce diciendo “mi sistema me hace ganar un 10% al día”. Se trata de un ejercicio de inteligencia, de aprender a confiar en que el SÍ es posible y está a nuestro alcance. Y os digo como a mis alumnos, yo llevo años en esto y mi experiencia está aquí para ayudar… aunque entiendo y respeto que para muchos yo seré otro vendedor de motos… ¡perfecto! :) . Si tienes claro que te quiero vender la moto tal vez seas alguien demasiado negativo, y vas a perder infinidad de oportunidades en esta vida por desconfiado. Si, simplemente, estás dudando entre creerme o no, me atrevería a decir que estás en el camino correcto; y si te crees todo lo que digo sin analizarlo si quiera… entonces lleva siempre casco y paraguas porque tal vez seas demasiado ingenuo :)

    Y después de esta broma, vuelvo al guión. Si ganar en forex es posible –y yo opino y experimento que rotundamente lo es- está claro que el éxito vendrá de las decisiones adecuadas. Pero pensar que nuestra propia inteligencia está más preparada para decidir que los sistemas automáticos, demuestra un escaso conocimiento del actual estado de la Ciencia… o tal vez una altísima estima de nuestras propias capacidades :) .

    Es cierto que hay procesos en los que las máquinas van muy por detrás del hombre, y son todos aquellos relacionados con mecanismos intuitivos o creativos. Os pongo un ejemplo: Un niño de meses -que aún no sabe articular palabra- es capaz de reconocer la cara de su padre, triste o contenta, de frente o de perfi,l y afeitado o con ojeras. Para un ordenador, la cara del susodicho papi consiste en una millonada de pixels que a su vez son completamente diferentes a los pixels del mismo papá al día siguiente, o si sencillamente gira levemente la cabeza.

    Este ejemplo creo que deja claro que en ningún momento estoy diciendo que la máquina supere al hombre. Pero la máquina se creó para calcular y para recordar, mientras que el hombre está preparado para sentir y para olvidar. Así que, cuando se trate de problemas numéricos -como es el caso de la evolución del mercado- siempre habrá que confiar en las máquinas, aunque evidentemente en máquinas cuyos programas y ejecución sean diseñados y supervisados por hombres.

    Como no pretendo convencer abrumando con datos, sino simplemente ayudaros a que valoréis esta posibilidad, lo voy a dejar aquí… Pero antes una última reflexión

    No soy tan ingenuo como para creerme a pies juntillas aquella máxima de los libros de autoayuda que reza “cuando persigues tu sueño el universo entero conspira para que lo alcances”; sin embargo, me creo rotundamente la versión negativa de esta frase: a saber cuando no persigues tu sueño el universo entero conspira para que nunca lo alcances :) … Así que, esto nos lleva de nuevo al principio… conspire o no el universo a nuestro favor, la única manera de conseguir nuestros sueños es persiguiéndolos…

    …y perseguir un sueño siempre nos exigirá abandonar la crítica fácil y el cinismo y apostar por la valentía y la confianza…

    Que tengas un feliz día!!

  • Track records pasados y sus expectativas de futuro (II) El drawdown

    En el último post nos centrábamos en el estudio de la evolución previsible, a largo plazo, de un sistema de trading del que se conoce un relativamente breve histórico de datos. Los resultados y análisis que allí se comentan son válidos pero incompletos, por dos motivos. Primero: aunque en el largo plazo la evolución se prevea ganadora, hay que superar además con éxito y sin sustos el medio plazo. Segundo: los datos del histórico del sistema de trading podrían no ser significativos, por tratarse de sistemas con respuestas muy condicionadas a escenarios del mercado y de los que se conoce su histórico dentro de un escenario particular.

    Para ser más concreto, lo que nos dejamos pendiente eran consideraciones relativas al drawdown en dos sentidos que vamos a tratar de plantear a continuación: En primer lugar trataremos de extrapolar, a partir de un particular histórico de operaciones –sin drawdown destacables- cuál será el posible drawdown en el futuro. En segundo lugar, a partir de un drawdown destacable en el histórico, nos preguntaremos cual será la tendencia futura. Empezaré por ahorraros las matemáticas en este segundo caso. Si en el pasado de un sistema hay descensos llamativos, simplemente ¡huye!. Es posible que sistemas con agresivos drawdowns acaben siendo rentables a largo plazo, pero eso no es lo que esperamos de un sistema. Para ganar a largo plazo soportando descensos bruscos basta con hacer carry trading, comprar oro o invertir en bolsa tradicional y esperar durante decenas de años aguantando los mazazos que con absoluta certeza nos sobrevendrán por el camino.

    De un verdadero sistema de trading se debe esperar una baja dependencia de sus resultados con el escenario o las tendencias de cada momento. Me explico. Si tenemos un sistema que opera en el AUDUSD y muestra buenos resultados en los momentos en los que el par AUDUSD está subiendo, esto no puede considerarse un sistema de trading; Esto podemos conseguirlo nosotros mismos sin necesidad de contratar ningún sistema, simplemente abriendo posiciones largas en el AUDUSD por nuestra cuenta.

    Así que, teniendo claro que a los sistemas de trading debemos pedirle beneficios relativamente sostenibles e independientes del contexto o tendencias macroeconómicas dominantes, vamos a centrarnos en el caso que nos ocupa y que vuelvo a enfocar: Dado un histórico determinado –y una vez vista su independencia respecto a factores externos- ¿cuáles son las probabilidades asociadas a cada valor futuro del drawdown?

    Una vez aprobado el test de la tendencia a largo plazo según se describió en el post anterior, lo que buscamos ahora es definir una función de probabilidad, es decir, vamos a ver cuán probables son los “sustos” por el camino. Se entenderá mejor con un ejemplo: Sea un sistema cuyo histórico muestra un 60% de operaciones exitosas y un 40% de perdedoras, y cada operación se cierra con 40 pips ganados o perdidos. Es evidente que la probabilidad de sufrir un drawdown de 40 pips tras una única operación cerrada es del 40%. Del mismo modo, la probabilidad de un descenso de 80 pips tras dos operaciones cerradas será del 16%, (obtenido como el 40% del 40%, es decir 0’4•0’4=0’16 es decir 16%) y la probabilidad de un descenso de 120 pips tras tres operaciones cerradas será de 6’4% (0’4•0’4•0’4=0’064 es decir 6’4%)

    El cálculo completo es algo más complejo, ya que lo que pretendemos saber es la probabilidad asociada a un descenso de un determinado valor (pongamos 300pips) sin preocuparnos de si dicho descenso se obtiene tras diez, veinte o cincuenta mil operaciones. De esta forma, la probabilidad total sale de un estudio más riguroso en el que debería contemplarse el cociente casos posibles /casos probables, pero que -para no complicar el análisis con excesivas herramientas- aceptaremos que basta con multiplicar por 10 la probabilidad asociada a obtener un determinado valor negativo por una sucesión de operaciones perdedoras consecutivas. Veamos un ejemplo para un dd de 320 pips.

    En este caso con 8 trades perdedoras consecutivas alcanzamos dicho dd (320/40=8). La probabilidad de efectuar 8 trades perdedoras consecutivas es de 0’4 elevado a 8, es decir 0’0006, o lo que es lo mismo un 0’06%. Si ahora multiplicamos dicho valor por 10 tenemos que la probabilidad será de un 0’6% de obtener, a partir del valor actual descensos mayores de 320 pips.

    La probabilidad de obtener, a partir de cualquier valor, un descenso similar es bastante superior, pero se entenderá que si el sistema tiene expectancia positiva, dichos dd se producirán cuando ya estemos en zona de ganancias, y por ello el riesgo para nuestro actual capital de experimentar un dd de 320 pips sería del mencionado 6%.

    Hay que aclarar que el factor de seguridad 10 mencionado anteriormente es arbitrario y sería válido para sistemas con un razonable ratio de éxito. Si tenemos sistemas con expectancias matemáticas bajas, el valor de dicho factor debe ser superior a 10. En todo caso, hay que entender que este es el segundo test que le pasamos a un sistema, una vez haya aprobado el test1 del post anterior.

    Saludos víricos… a ver si pasa ya esa gripe…

  • Track records pasados y sus expectativas de futuro

    En este post voy a intentar ayudaros a estudiar, con rigor matemático, las verdaderas expectativas futuras de un sistema de trading del que conocemos un histórico concreto de operaciones reales (no backtesting).
    Por simplicidad –y porque son mucho más confiables- nos centraremos a continuacón en sistemas simétricos, en los que el cierre en pérdidas y ganancias objetivo equidistan aproximadamente del precio de entrada; tratando de evitar dar cancha a los de tipo scalping y sobre todo a las martingalas.

    El problema real al que nos enfrentamos es el de diferenciar la esperanza matemática de una muestra de la media real de una población. Voy a intentar evitar la jerga matemática :) , y centrarme en un ejemplo.

    Imagina que marco un número en la agenda telefónica, pregunto a mi interlocutor por su altura y la respuesta es 1’95m. En esta situación evidentemente no puedo elaborar un informe diciendo “los españoles miden, en promedio 1’95m”; lo que tengo que hacer es tomar más datos. Cuando tenga veinte datos, el promedio obtenido se parecerá mucho más a la altura media de los españoles que el dato único obtenido de la primera llamada… esto lo entendemos todos, la pregunta relevante es ¿Cuánto más se parece?… o mejor aún, “¿Qué garantías tendré, al hacer N medidas, de que la diferencia entra la media real y la media de dichas medidas sea menor que un determinado valor, pongamos 2 cm?”

    Ésta es la pregunta que tenemos que hacernos, y voy a centrarme ya -en el siguiente ejemplo- en un sistema de trading. Imagina que el histórico del mismo es de sesenta operaciones de las que, en 33 de ellas, ha gando 50 pips y en 27 de ellas ha perdido 40 pips. De ésto se deduce que el promedio de pips por operación es de 9’5 ( [33*50-27*40]/60= 9’5 ) y el porcentaje de operaciones ganadas es del 55%. Ahora lo que interesa es preguntarse ¿Qué garantías tengo de que el resultado de la media real de las operaciones futuras sea efectivamente de 9’5 pips por operación? O mejor aún ¿Qué probabiliadades tengo de que en el futuro el beneficio medio por operación sea de, al menos, el cero pips?

    Esta última pregunta es la pregunta del millón: Si la probabilidad de que el sistema resulte ganador a largo plazo es del 99’9%, entonces evidentemente, hasta el más cobarde se atrevería. Da igual que nuestro sistema sólo tenga una esperanza de 9’5 pips por operación, lo importante es que la probabilidad de pérdidas es insignificante.

    Ahora podríamos tener un sistema cuyo track record reflejara un 60% de operaciones exitosas, pero dicho histórico sólo constase de cinco operaciones –tres ganadas y dos perdidas- con lo que su promedio de pips por operación es de 14 ( [3*50-2*40]/5= 14 ). En dicho, aunque la esperanza sea de seguir ganando 14 pips por operación, la probabilidad de estar por encima del cero pips a largo plazo resulta ser de un de un mísero 72%; es decir, tenemos un 28% de probabilidades de que el sistema nos vapulee la cuenta.

    En definitiva, algunos de los parámetros clave de una buena evaluación son el valor medio del cociente pips/operación -o mejor dicho: la expectancia matemática del sistema- así como el número de datos del histórico y la dispersión entre los propios datos. Y todo esto debe evaluarse ¡¡ siempre en el histórico real!! ¡¡nunca en el backtesting!!

    Hagamos ahora bien los números con una serie de casos reales y ficticios. La operación que nos resuelve las probabilidades de éxito está implementada en esta hoja Excel, en la que -simplemente pegando el histórico de datos- el sistema os contesta la probabilidades futuras de éxito a partir de dicho track record; entendiendo como éxito, según se ha dicho, el hecho de que el valor medio a largo plazo del cociente pips/operación resulte nulo o positivo.

    Dichas probabilidades se calculan como el área de cola de una distribución t de student con N-1 grados de libertad, a partir de un valor de entrada, t, calculado como el número de pips por operación multiplicado por la raíz del número de datos del histórico, N, y dividido entre la desviación típica de la serie de datos del trackrecord… ¡¡Toma ya!! :) Parece complicado, pero esto lo sabe un alumno que curse su primera asignatura de Estadística en cualquier Licenciatura o Ingeniería… Al final, se trata de cuatro ecuaciones que están en la Excel, y lo que importa es la interpretación de los resultados. Veamos unos ejemplos

      Serie 1: [50 50 50 -40 -40] estos son los pips obtenidos al cierre de cada operación de su breve histórico de cinco operaciones con promedio de 14 pips/trade. Sus probabilidades de éxito (no perder) a largo plazo son del 72%
      Serie 2: Dos veces la serie 1, es decir: [50 50 50 -40 -40 50 50 50 -40 -40]. En este caso, simplemente por tener más datos, las probabilidades de éxito suben a un 81’7%
      Serie 6: Si la misma pauta anterior se repite durante cuarenta operaciones, entonces las probabilidades de éxito futuras se sitúan ya en un interesante 97’2%
      Caso real 1 (GBPUSD de FXGTC): Histórico de 97 operaciones de un perfil parecido a las series anteriores (12pips/trade), probabilidades de éxito del 99’7%
      Caso real 2 (Rocket fund): Histórico de 58 operaciones de un perfil algo peor que las series anteriores (9’5 pips/trade), probabilidades de éxito del 93’5%

    Se incluye asimismo un ejemplo de un sistema de scalping, que en general tendrá bajas probabilidades futuras de éxito, por el hecho de que sus grandes operaciones perdedoras aumentan su desviación típica, reduciendo el valor de entrada a la función t.

    Por último, y ya que dije que iba a ser riguroso, hay que comentar que este test se debe realizar a series de datos con distribución normal, y en este caso las series de datos de los track records típicos no siguen estrictamente distribuciones normales. Esto limita en parte la validez de los resultados, pero aun así, por el hecho de que el histórico tiene un alto componente de azar, puede aceptarse la extrapolación del método al estudio del caso que nos ocupa.

    Espero no haberos aburrido demasiado con el exceso de rigor, ni haber cabreado a los matemáticos puros por la falta del mismo :)Creo que el mejor legado de este post es la propia hoja Excel que podéis utilizar para evaluar el histórico de cualquier sistema de vuestro interés.

    Saludos desde este lado del mundo digital :)