-
Forex Bucket Shops. “Doble a o nada…”
Hay un tipo de borkers, que se podrían considerar como una subespecie de los Market Makers, designados bajo el ligeramente despectivo apelativo de Bucket Shops. El modelo de negocio de un bucket shop es exactamente idéntico al del casino. Juega con las estadísticas y, sabiendo que la mayoria de los traders pierde dinero, se dedica a vender cuando el trader compra y viceversa. Es decir, las órdenes del trader nunca llegan al mercado abierto… sólo son un apunte en los libros del broker.
Si un trader gana dinero, se lo está ganando al broker… y cuando el trader pierde, el broker se queda con su dinero…
Si os dais cuenta, hay algo de perversión en este modelo, ya que “el broker no es tu amigo”… No le interesa darte buena formación, o buenas alertas o consejos de trading… si lo hiciera, atentaría contra sus propios intereses.
Este conflicto de intereses trader-broker es el que sitúa este modelo de broker en la frontera del negocio fraudulento. De hecho, estos brokers no están autorizados a operar en US, y por tanto, nunca estarán registrados en dicho país, ni regulados por la FSA.
Sin embargo, calificar a todos estos brokers como fraudulentos es también algo precipitado. Si lo pensamos bien, El Estado, a través de las loterías, juega este mismo modelo de negocio. Además, el margen de beneficio para El Estado –o la ONCE- en los juegos de azar es muchísimo más amplio que el de estos brokers.Estos brokers nos acercan a un mercado que para muchos puede ser apasionante y para unos pocos incluso lucrativo, cumpliendo de alguna forma un servicio al trader. El margen de ganancias de estos brokers tampoco es abusivo, y se fija – como siempre- a partir de un valor del spread que garantice una estadística favorable.
Desde el punto de vista del trader novel, uno tiene su plataforma, ejecuta sus operaciones y acumula ganancias o beneficios en su cuenta, como con cualquier otro broker. Sin embargo, he constatado en foros que a muchos traders expertos la operativa en estos brokers les genera problemas éticos. Aquí está claro que, si ganas a largo plazo, es el broker quien te paga de sus arcas, que a su vez ha llenado con el dinero que han perdido el resto de traders.Me alegra que la gente tenga ética, y la visión anterior es completamente respetable. Sin embargo, también es aceptable entrar a estas plataformas a sabiendas de que entramos a una “partida” entre traders con el broker como moderador o dealer. En esa partida podemos ser los vencedores o los vencidos, podemos perderlo todo o doblar el dinero… “doble o nada”.
Según he leído (yo nunca he operado personalmente con un broker de este tipo) si te conviertes en un trader con éxito sistemático, se te “invita” a abandonar la plataforma. La invitación puede consistir en un “sus nuevas operaciones no serán ejecutadas”, pero nunca en un “no le vamos a pagar sus ganancias anteriores”… desde luego, si dejaran de pagar ganancias anteriores o cerraran repentinamente posiciones abiertas estaríamos hablando de un robo en toda regla, y no se trata de eso.
Estos brokers tienen el negocio bien montado y no les interesa mancharse las manos… hay suficientes traders perdiendo dinero como para pagar religiosamente a los pocos traders de éxito. Eso sí, si tu éxito es continuo e importante se te invitará a cambiar de broker… pero tranquilo… hay muchos más brokers ahí fuera, con muchos más modelos de negocio…
Feliz día a tod@s
PD: Os dejo el link de wikipedia (en inglés)
-
Lo que amo y odio del Forex, ¿y tú?
La verdad es que cuando el virus del trading nos invade por completo -casi sin que seamos conscientes de ello- y nos despertemos un día siendo trading-adictos… ese día, todos nos parecemos. Pero antes de que llegue ese día, cada uno de nosotros tenía su propia historia, cada uno tenía sus propios motivos para acercarse a los cantos de esta seductora sirena…
La adicción al trading es algo que no me estoy inventando. Esta adicción -como cualquier otra- libra una durísima batalla contra nuestra voluntad en la que, casi siempre, llevamos las de perder. Pero también hay casos afortunados en los que conseguimos escapar y aprendemos a enmendar nuestros errores y ver las cosas con la suficiente distancia como para mantenernos a salvo.
Os cuento esto porque yo, personalmente, hace ya tiempo que deje el trading por cuenta propia… pero cuando miro atrás haciendo memoria, me reconozco adoptando actitudes propias del más cegado de los adictos. Por suerte, bastó un mazazo fuerte a la cuenta para que despertara de golpe y pudiera seguir con mi vida. Ahora tengo mucho miedo a operar por mi mismo y, aunque el miedo suele ser mal compañero de trayecto, en este caso es mi mejor seguro de vida. Curiosamente, aunque me considero rehabilitado de mi afición –al borde de la adicción- al trading; no he huido despavorido, sino que he depositado mi confianza en los sistemas automáticos. Estos también me han jugado alguna mala pasada, pero ahora me preocupan sólo los resultados globales a medio-largo plazo; así que, reviso las cuentas cada vez con menos frecuencia, y puedo tener la mente ocupada en aspectos mucho más importantes de la vida que el trading obsesivo.
Bueno. Este post tenía que hablar de lo que amo y odio del trading y más bien está pareciendo algo así como “confesiones en mi menor”… pero no he perdido el hilo. Todo lo anterior es lo que odio. Odio la forma en la que el trading priva a muchos de nosotros de nuestro tiempo, dinero y voluntad… y odio que –en la mayoría de ocasiones- nos demos cuenta tarde de ello.
Pero hay cosas que amo. Sí, paradójicamente hay cosas que aún amo. Acepto que perdí la batalla contra la picadura del trading, pero sé que ahí fuera hay gente más fuerte que yo mismo, gente menos propensa a la adicción y la obsesión, gente capaz de tomarse las cosas con moderación y distancia; y esa gente, todavía puede ganar esta partida.
Yo entré en esto pensando que saldría vencedor: porque veía que era una batalla en la que podía vencer la voluntad y la inteligencia, una batalla en la que nos bastamos nosotros mismos para llegar hasta donde nuestras capacidades lo permitan.
Por eso amé el trading. Y por eso, de entre todas las opciones, escogí el Forex. Estaba harto de oír eso de “el dinero va al dinero” o “quien no tiene padrino no se bautiza” y entonces me encontré con el terrible potencial de un apalancamiento de 1:200 y una alta volatilidad. Cuando vi eso me dije, “ya no hace falta un gran capital a plazo fijo o invertido en un inmueble para obtener altos beneficios, solo hace falta estudiar bien este mercado y ser más listo que él… “ menosprecié a mi rival, pero me consta que ahí fuera hay gente venciendo día a día esta dura lucha…
Antes de acabar, os contaré algunas de mis motivaciones personales para empezar con el trading. Yo jamás he sido una persona ambiciosa desde el punto de vista monetario. Jamás he juzgado un trabajo por su remuneración o prestigio, sino por la satisfacción que me proporciona desempeñarlo, y por eso -acomodado en mi envidiable trabajo de profesor universitario funcionario- estaba abocando a mi familia a una economía al borde de la subsistencia. Así que un día pensé “hay que ingresar más, que nos estamos yendo a pique”… pero, como aún tenía cierto margen, me dije “hagámoslo con clase”… Mi prioridad siempre han sido mis hijos, así que me propuse encontrar una fuente de ingresos que no me robara un solo segundo del tiempo que pasaba junto a ellos. Sabía que Internet tenía la respuesta y dí con el forex… podía operarse a cualquier hora, desde cualquier lugar, empezarse con muy poco y conseguir mucho… ¡Era prefecto! A día de hoy sigo pensando que hay muy pocas ocupaciones que te den una libertad de horario absoluta y tengan un potencial de beneficios realmente considerable. Sé que puede parecer frívolo el buscar una libertad de horarios ABSOLUTA, pero nunca me gustó la imagen del padre que llega de noche a dar un beso a los niños… yo siempre quise ser el que los está esperando a la puerta del colegio y pasa la tarde con ellos… y no pensaba renunciar a eso por algo tan vil –y tan tristemente necesario- como ganar dinero.
Así que el forex me ofrecía, a priori, todas estas ventajas y además los resultados dependían de mi inteligencia. Como profesor de Física me atraen los retos intelectuales y decidí probar. Fue la parte humana del trading –no la intelectual- la que finalmente me llevó a perder todo lo ganado… y es por ello que admitiré siempre que fui yo quien jugó mal, pero no me equivoqué al escoger terreno de juego. No me enfrentaba a un enemigo tramposo e invencible, simplemente era más fuerte…
Y poco más, esa es mi historia… Pero me voy a permitir una recomendación: Quien tenga argumentos parecidos a los míos y esté pensando en aventurarse y enfrentarse a ese duro rival llamado Mercado Forex… que sea honesto consigo mismo y que se sepa fuerte de carácter… si duda de su propia fortaleza, que busque otro terreno de juego… Débiles abstenerse…
Feliz día a todos, y ya sabéis… practicad la moderación…
-
Cumplimos un año… el blog deja los pañales
A veces parece que fue ayer, y otras me da la sensación de que llevo la mitad de mi vida escribiendo posts. Lo que no me cabe duda, cuando miro atrás y pienso en lo que ha pasado desde el día en que arranqué con el proyecto de este blog, es que la realidad ha superado -una vez más- a mi imaginación.
Empecé casi sin saber ni que era un blog, sin haber oído hablar de un feed, de Twiter, ni de qué narices era un rss. De hecho, yo quería montar una página estática en la que contar una breve introducción al Forex, para luego forrarla de anuncios Google en una de las temáticas mejor pagadas de la red.
Fue mi amigo Javi, mi webmaster de cabecera, quien me dijo “sabes más de lo que te piensas, si quieres visitas, dosifica la información y crea un blog…”. Fue también él quien me dio la idea… “haz un abecedario de términos y los vas largando día a día…”
Y ahí empezó esta historia…
Mi objetivo inicial eran las visitas, y mi preocupación -por tanto- era únicamente gustar a Google… al final -pensaba yo- “la gente lee de mil fuentes, y poco importa que yo cuente algo interesante o cuatro chorradas, lo que importa es un clic en la publi… y por supuesto… no mentir… que uno también tiene su dignidad, al margen del importante anonimato que la red proporciona…”
Como digo, esos fueron los orígenes… lo que vino después ha sido una bola de nieve que me ha arrastrado hacia un camino completamente distinto -pero miles de veces mejor- del que yo había planeado…
Todo empezó el día que recibí el primer mail diciendo algo así como “sigo tu blog y me gusta”… ¡¡¡Qué!!! -me sorprendí- ¿Ha dicho “sigo”?… ¿ha dicho “gusta”?… Y ese día todo cambia… te das cuenta de que, aunque sólo sea una persona, lo que estás haciendo le importa a alguien más que a ti mismo… y te cae a la espalda una enorme carga de responsabilidad, pero te nacen alas que hacen que esa carga no pese…
Esa idea resuena en tu cabeza “lo que hago le importa a alguien”… y empiezas a ser más exigente, vas dejando el post diario y prefieres uno a la semana, pero contando algo que valga la pena… y entonces descubres que es difícil contar siempre algo que -objetivamente- valga la pena… así que huyes hacia delante y optas por dar un salto al vacío: “hablaré de lo que a mí me importe, pues si a mi me importa, tal vez a ellos también”…
Y de repente, vuelves a recibir mails, en los que no te hablan de forex sino que te cuentan… “me ha encantado la reflexión que plasmas en el post, porque yo pienso lo mismo…” Y ese día tus alas se alargan… la responsabilidad y el pánico escénico al enfrentarse a un nuevo post siguen ahí… pero sientes la libertad de que puedes sencillamente ser tú mismo. No hace falta ser un erudito, ni tener siempre algo que contar, sencillamente hay gente que comparte vivencias parecidas a las tuyas y que está dispuesta a acompañarte en este camino…
Porque el blog no es mío… es de todos, y todos estáis invitados a dejar vuestros comentarios…
Y entonces continúas, con las fuerzas que te quedan, a veces orgulloso de contar algo útil, a veces –como hoy- un poco pidiendo perdón por contar cosas de escaso interés objetivo para el lector… pero siempre contento de poder ser sincero contigo mismo y de pensar que alguna vez, alguna idea que ha salido de ti, quizás haya podido encender una luz en otros ojos… Siempre habrá quien se canse de tí, quien sienta incluso repugnancia por lo que haces… pero esos, sencillamente, se acabarán yendo…
El próximo año no sé como vendrá, ahora tengo la mochila algo más descargada de ideas, pero quizás aderezada de una mayor experiencia… De momento, y de un modo simbólico, quiero celebrar la buena fortuna que me ha acompañado en este año acordándome de los que no tienen tanta suerte… así que, junto a los banners de los sponsors que mantienen económicamente el proyecto, he cedido una parcela de publicidad para organizaciones benéficas.
Os invito a olvidar nuestras crisis y miserias personales por un momento y acordarnos de aquellos que están mucho peor… Así que, como regalo de cumpleaños, ¿qué tal si hacemos una donación? (tengo un contador de clics… que no se me escape nadie
)* Canaliza tu donativo a través de Médicos sin fronteras
* Canaliza tu donativo a través de UnicefSaludos agradecidos
Nos seguimos viendo
-
El risk:reward ratio. ¿Cuál es el mejor valor?
A petición de uno de los lectores más activos del blog, voy a hablar hoy sobre el ratio risk:reward. En primer lugar lo definiré brevemente
El risk:reward ratio, o ratio riesgo-beneficio es un parámetro que indica, para cada operación, cuanto estamos dispuestos de antemano a aceptar ganar o perder. Es decir, si abro una operación y la programo para que se cierre una vez haya conseguido 100 pips, o bien –para no dejar correr las pérdidas- una vez haya perdido 50 pips; entonces, dicha operación tiene un ratio de 50:100, es decir un ratio 1:2.
Los operadores en bolsa tradicional, readaptados al forex, siempre aconsejarán valores bajos de este ratio, es decir, valores de tipo 1:2, 1:5 o 1:10; y en principio, parece lógico que sea así, ya que cada operación abierta tras un proceso de reflexión y análisis, debería estar destinada para ganar… pero no todo es tan evidente. De hecho, en trading de alta frecuencia, muchas veces se opta por lo contrario, es decir: estamos dispuestos a perder más de lo que ganamos en una única operación, pero confiamos en que -estadísticamente- ganemos muchas más operaciones de las que perdemos, teniendo un balance final positivo.
Respecto a qué valor es aconsejable, la respuesta es muy abierta, y habría que decir: depende de la volatilidad del mercado y del tipo o frecuencia de trading. Antes de entrar en esto, hay que notar que, allá donde leáis sobre risk:reward ratio, generalmente os van a aconsejar valores de 1:2, 1:3 o superiores; sin embargo, en la técnica del scalping (que me dediqué a criticar en el post anterior) los valores habituales podrían ser de tipo 10:1 -en lugar de 1:10-. Es decir, en cada operación estamos dispuestos a perder diez veces más de lo que ganamos.
Es cierto que, hablando en términos muy generales, el ratio risk:reward debería tomar valores cercanos a la unidad. Todo lo que sea aceptar más pérdidas que ganancias huele a scam o a “pan-para-hoy-y-hambre-para-mañana”. Sin embargo, un sistema con un ratio 1:1 puede ser muy bueno e incluso mejor que uno con valor 1:2 ó 1:3. Hay que tener en cuenta que la volatilidad de algunos mercados es innata, de modo que, cuando la decisión correcta sea entrar largo, muchas veces el mercado pegará bajones; así, si ponemos el stop loss muy ajustado, es posible que acabemos perdiendo una operación que habría resultado ganadora de haber aceptado un stop loss más holgado.
De alguna manera, el valor óptimo del stop loss guarda una relación directa con la volatilidad del mercado, y podríamos aceptar que fuera constante. Por su parte, el take profit, dependerá de las expectativas del movimiento previsible del mercado: Si tenemos gran certeza de un determinado movimiento, entonces, el take profit lo fijaremos grande; mientras que, si las expectativas son menores, lo pondremos más ajustado. Pero de nuevo podría pasar que el mercado se acerque a pocos pips de nuestro take profit y no lo toque, llegándose a perder la operación. En este sentido, tampoco hay que abusar de take profits demasiado grandes.
En definitiva, si realmente entramos a mercado con una buena previsión de lo que éste va a hacer, basta un ratio 1:1 para ganar a la larga. Un ratio 1:2 lo veo más para operaciones swing (a medio-largo plazo), y un 1:3 o mayor, se me antoja para verdaderos adivinos, o para otros mercados diferentes del forex. Personalmente, y esto es una opinión muy subjetiva, creo que algo entre el 1:1 y el 1:2 y una frecuencia razonable de trading resulta mejor que pretender dar pelotazos de 1:5 que surgirán muy pocas veces, y que podemos perder -precisamente- por ajustar stop losses (miedo a perder).
Resumiendo, y hablando más por experiencia que por ciencia: En términos generales, un risk reward ratio entre 1:2 y 1:3 para swing y entre un 1:1 a 1:1’5 para intradía, vienen a ser lo que personalmente considero razonable.
Feliz día a tod@s
PD: Gracias Xavi por proponer el tema, espero que mi respuesta tan abierta no te haya dejado frío



