-
De perdedores permeables, ganadores plastificados y otras tribus
También podríamos haber titulado “perdedores con principios o ganadores sin escrúpulos”. Ésta es una pregunta que me hice inconscientemente durante mucho tiempo en mis años más jóvenes. ¿Cuál era el modelo a seguir?… El del yuppie guaperas, forrado de pasta con una vida superficial que despertaba las envidias de los demás… o el de la persona íntegra, que es capaz de valorar intereses superiores a los propios y acaba siendo esclavo de un código ético que le impide pisar o saltar a los demás, y por lo tanto termina por detrás de aquellos a quienes no quiso pisar….
Personalmente, siempre me sentí fascinado por este segundo modelo, tiene mucha más fuerza humana, así como dramática… creo que personajes como ese Rick Blaine de Casablanca son los responsables de que ese tipo de perdedores fueran vistos como héroes por generaciones enteras.Realmente, esos son los verdaderos héroes. Los que responden ante su propio código y no se engañan a sí mismos sometiendo su personalidad bajo el yugo de sus intereses. Pero tristemente, cada vez se ven menos modelos de auténtico héroe, mientras surge a cambio una absurda idolatría por los tramposos, trepas, arribistas y demás supuestos triunfadores de plástico o directamente sin escrúpulos.
Hecha esta reflexión, también me planteo –junto con toda mi generación- una pregunta. ¿El hecho de tener escrúpulos y principios nos lleva irremediablemente a acabar siendo unos perdedores? Y rotundamente creo que la respuesta es no. De hecho, cada vez está más de moda la inteligencia emocional o la psicología new age que, entre muchas otras cosas, vienen a decirnos “respeta al mundo y serás respetado por él”. Desde esta perspectiva vital, aspiramos principalmente a nuestro propio éxito personal, y no aceptamos la derrota, el martirio o el sacrificio como consecuencias inevitables de defender unos ideales. Es decir, el objetivo lo constituimos egoístamente nosotros mismos, pero hay un camino de respeto a la especie humana, de respeto al planeta, de sostenibilidad, que nos va a llevar a triunfar en nuestros proyectos mientras ayudamos por el camino a los proyectos de los demás.
¿Y que tiene que ver todo esto en una página de forex?. Tiene que ver con que es mi página de forex, y fueron estas reflexiones las que me llevaron a no seguir aceptando que nací para no llegar a fin de mes. Y así se me abrieron las puertas del forex. Es decir, llevado por ese modelo de perdedor con principios, huí de la dura competencia de la empresa privada -con todos mis respetos a los valientes que luchan cada día dentro de ese sector- y me dediqué a mis clases en la Universidad, a sabiendas de que iba a ser uno de los peor pagados de entre mis compañeros de promoción. Acepté que mis vacaciones fueran durante años “ir a casa de la abuela” y acepté la sonrisa resignada de mi pareja cuando volvía a caerle un regalo de mercadillo en una fecha señalada… pero un día me dije ¿Por qué no puedo aspirar económicamente a más? ¿realmente es necesario ser pobre para ser honrado?… y ya me veis, de ahí di el salto dimensional directamente al universo de la especulación… palabra que, honestamente, tiene más bien pocas connotaciones positivas.
Lo sé, operar en forex es especular y eso no tiene ningún valor ético, pero aún así hay cosas que me gustan del forex: El dinero no se le quita directamente a nadie, sale de un “sistema” económico que es el mismo que ha decidido que ser honrado tiene -a veces- el precio de estar en la ruina. Por otra parte, cuando se contrata un sistema gestionado, tú ganas en la medida en la que haces ganar a tu manager, o -si te gusta más- el manager gana en la medida en la que te hace ganar a ti. Además, el manager, al operar tu dinero reduce su propio riesgo pero, a su vez, al compartir contigo su conocimiento te regala la posibilidad de ganar. Es decir, no se compite aplastándonos unos a otros; al sistema le sobra tanto, que podemos ganar haciendo ganar a los demás… y de esto se trata el nuevo modelo de psicología positiva, no?
Y hay una cosita más. Claro podría tener un trabajo extra más honrado (como en mi caso dar clases particulares) para tener un ingresillo adicional, pero eso me robaría un valiosísimo tiempo en familia… y mi familia es algo más grande que yo mismo, y eso es una prioridad que, mientras me queden fuerzas, pienso mantener… por eso opté por el forex y por eso opté por la gestión ajena… porque mi tiempo vale todavía muchísimo más que mi dinero…
Saludos desde este lado del mundo digital
PD: Os dejo un regalito en forma de powerpoint sensible… me acaba de llegar ahora y va a juego con lo que aquí se cuenta: Descárgalo desde el servidor powerpointspowerpoints.com



